La correcta información en el etiquetado de alimentos sin gluten ha vuelto a ser tema de actualidad en los últimos meses. Alertas alimentarias relacionadas con errores en el etiquetado han recordado la importancia de un control riguroso, ya que una mínima cantidad de gluten puede resultar perjudicial para personas celíacas.
Las autoridades sanitarias insisten en que el término “sin gluten” debe cumplir con la normativa vigente, que establece límites muy concretos. Cualquier fallo en este aspecto puede generar riesgos para la salud y pérdida de confianza por parte del consumidor.
Para las empresas, esto implica mantener protocolos estrictos de producción, almacenamiento y distribución. La trazabilidad y los controles analíticos son fundamentales para garantizar que el producto final sea seguro.
Desde el punto de vista del consumidor, se recomienda revisar siempre el etiquetado, prestar atención a posibles cambios en la composición y mantenerse informado a través de canales oficiales sobre retiradas o avisos de seguridad.


